ETERNAMENTE

Navegué en el mar de las dudas,
entre tormentas y tempestades
entre mentiras y verdades,
de amores y desamores,
de sueños rotos e ilusiones ahogadas.
Navegué como una barca a la deriva,
enredado en tu sonrisa y anclado en tu mirada,
añoraba aquellos tiempos
que me arrastraban mar adentro.
Navegué en el mar del olvido,
intentando olvidarte y pero no he podido,
naufragué en sus aguas frías y heladas,
que me helaban el alma
cada vez que pensaba que ya no me amabas.
Me abracé a tu recuerdo y lloré en silencio,
para que nadie supiera
que aunque tu ya no me quieras
yo te sigo queriendo.
Quisiera alcanzar la playa,
la playa de la esperanza,
que a lo lejos se ve entre la bruma,
donde las olas apaciguan su rabia
y mueren sobre ella con toda tranquilidad y calma.
Quisiera arrastrarme sobre su arena
y escribir en ella tu nombre, un te quiero y un poema,
para que las olas lo lleven a la orilla de tu vera
y así comprendas que te sigo queriendo aunque tu ya no me quieras.
Antonio vaquero
avaterron@hotmail.com


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